Demócratas recuperan la Cámara de Representantes, pero Senado queda con mayoría republicana en EE.UU.

El Partido Demócrata recuperó este martes el control de la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense, un resultado que ha sido visto en Washington como una “derrota significativa” para el presidente Donald Trump, quien convirtió las elecciones intermedias en un referendo sobre su mandato.

Los demócratas tenían que cambiar 23 escaños para tomar el control de la Cámara de Representantes, y hasta la mañana de este miércoles alcanzaron los 219 necesarios para recuperar la mayoría, tras ocho años de control conservador.

Los republicanos, sin embargo, han ampliado su mayoría en el Senado a 51 asientos, lo que en opinión del presidente Trump es un “tremendo éxito”.

La derrota por un asiento en el Senado del demócrata Joe Donnelly en Indiana y de la demócrata Heidi Heitkampf en Dakota del Norte, quienes votaron contra el juez Brett Kavanaugh y representaban a estados republicanos, han permitido que los conservadores mantengan control del Senado.

Uno de los estados clave era Texas donde el senador Ted Cruz pudo mantener su escaño, pero enfrentó una seria competencia contra el popular demócrata Beto O’Rourke.

En contraste, el republicano Kris Kobach, el autor de una ola de iniciativas antiinmigrantesen Estados Unidos y aliado político de Trump, perdió su puja para convertirse en gobernador de Oklahoma, un revés para los promotores de la línea dura en materia migratoria.

La llamada “ola azul”, color con el que se identifica al partido de Barack Obama y Hillary Clinton, llegó sin fuerza suficiente para arrastrar a la Cámara alta, donde solo se renovaban 35 de los 100 escaños y la mayoría, 26, eran demócratas.

Hablando en Washington, la líder demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que el partido usaría a su recién ganada mayoría para perseguir una agenda bipartidista. Pelosi dijo que los estadounidenses han “tenido suficiente de división”.

“Hoy se trata más que de demócratas y republicanos, de restaurar el sistema de controles y contrapesos frente a la administración de Trump”, agregó.

Sobre la victoria del partido liberal en la Cámara de Representantes, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo: “tal vez tenga una onda, pero ciertamente no creo que haya una ola azul“.

Las elecciones pusieron en juego los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 de los 100 del Senado, así como 36 gubernaturas, más de seis mil puestos de elección popular y más de 150 iniciativas de ley.

El control demócrata de la Cámara de Representantes podría derivar en la reapertura de la investigación de la injerencia rusa en las elecciones y en oposición a las prioridades de Trump, como el muro en la frontera con México y el fin de Obamacare.

Analistas coinciden en que la decisión del presidente Trump de lanzar una ofensiva de apariciones públicas en la recta final de las elecciones, pudo amortiguar una derrota mayor en la Cámara de Representantes.

Sin embargo, Trump fue repudiado por una mayoría de los votantes que participaron en las elecciones intermedias, para quienes la salud, no la migración, fue el tema más importante, según encuestas de salida de urnas.

El 55 por ciento de los votantes expresó desaprobación a Trump, frente al 44 que aprueban su gestión, de acuerdo con CNN.

De la misma forma, 39 por ciento de los votantes dijo haber votado contra Trump, frente al 26 que votó para apoyarlo y 33 para quienes el presidente no fue un factor.

En contra de Trump operó el hecho de que 47 por ciento de los votantes externó “fuerte desaprobación” por el presidente, comparado con un 31 que expresó una “fuerte aprobación”.

En el mismo sentido, más votantes consideraron que Estados Unidos se enfila en la dirección correcta, que aquellos que aprobaron el rumbo del país, de acuerdo con el sondeo, cuyas cifras pueden variar conforme transcurre la jornada electoral.

A diferencia de Trump, que convirtió a la migración en el tema central de la campaña a raíz de la caravana de migrantes centroamericanos, el principal asunto en la mente de los electores fue la salud.

El 41 por ciento de los votantes consideró el cuidado de salud el principal tema de las elecciones, seguido por la migración con 23, la economía con 21 y el control de armas también con 21.

En contraste, 68 por ciento de los votantes considera que la economía está en buen estado, contra 31 que estima que se encuentra en mal estado.

Pero singularmente casi la mitad del electorado considera que su situación económica personal ha mejorado y se mantiene similar, comparada con el inicio de la era Trump.

(Con información de NTX, NBC y CNN)

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*